viernes, 3 de febrero de 2017

Tal vez sea tu día de suerte



(Sura 2:284) “Perdonará a quien quiera y castigará a quien quiera.”

El Misericordioso es aterrador, desconcertante y caprichoso. Dependiendo de su estado de ánimo o del termómetro, perdona y castiga a quien se le da la gana y punto, sin justificaciones ni ruedas de prensa. Hasta el más devoto camina en un trapecio sobre espinas instalado a doscientos metros sobre las llamas. La volubilidad divina es cabal y estable. ¿Quién ha leído la ficha clínica del fiero Clemente? Te magulla cuando quiere y como quiere y sin más. Si un día ves al Misericordioso con el ceño fruncido, corre a esconderte, porque tu fidelidad no te auxiliará. Alá es impredecible, como lotería de beodos.




De la antología: “Las sotanas de Satán”





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