sábado, 4 de febrero de 2017

La lavadora garantizada del corazón


(Sura 15:9) “Hacemos descender la amonestación y somos sus custodios.”

El hadiz y la sharia expresan la infinita y sobrecogedora ternura, paciencia, ronroneo y comprensión de Alá. El alcohólico, el asaltante de caravanas y el sensual, son recibidos con los brazos abiertos y sin ningún tipo de reproches o malas caras. El pecador se presenta con su corazón derretido y el Clemente, con todo ese tremendo poder que posee, lo perdona de inmediato y lo limpia de un tris, de pies a cabeza, suprimiéndole de raíz ese anhelo impetuoso por los deseos impuros. Ahora, ese pecador santificado por la mano todopoderosa de Alá, es un ángel feliz. Por algo, el Clemente es un bondadoso insuperable, que a veces te hace volar, disparar ternezas.





De la antología: “Las sotanas de Satán”





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