sábado, 4 de febrero de 2017

A la mesa le faltan sillas


(Sura 3:37) “Dios alimenta, sin cuenta, a quien quiere.”

Dios alimenta a quien quiere y a quien quiere no alimenta. Dios pulveriza a quien quiere. Así es Alá, un chambón impredecible que no detallará su irracional conducta. Es un bribón que no le rinde cuentas a nadie. A algunos les da un billón y a otros un pan duro añejo. El Clemente hace lo que se le apetece y rara vez acierta. Es un alienado de fuste. Cuando divises a un hambriento mira a la kaaba. Dios rescata a quien quiere: así es el Clemente.




De la antología: “Las sotanas de Satán”





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