sábado, 4 de febrero de 2017

El talante del yihadista



(Sura 11:118)  “Si tu Señor hubiese querido, habría hecho de los hombres una comunidad única.”

I

Mi alma se congeló, mi alma se robotizó.
La muerte no se me despega.
Soy un cadáver que todavía respira,
un gatillo que cerrará mi caverna.
Las tinieblas no se me despegan.

II

Cuando fallezca me iría a un sofá del cielo en donde me esperan hermosas y pornográficas damas. Obviamente seré el más fiel a la causa. ¿Y si volar por los aires es un exabrupto?





De la antología: “Las sotanas de Satán”





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