(Sura 4:79) “El bien que te alcanza procede de Dios. El mal que te aflige procede de ti.”
¿Cuántas veces la sharia se ha aplicado
con estrictez a los aristócratas y poderosos?
¿Cuántos musulmanes millonarios impíos
han sido colgados o latigados en la plaza?
¿Las ofensas graves a Dios sólo abundan
entre los pobres, librepensadores e indefensos?
El Corán es el instrumento sublime y potente
para esclavizar a los porfiados y asténicos.
¿Nunca la sangre azul musulmana es infiel?
¿por qué algunos no acceden a un abogado?
¿Vocifera el almuédano los atropellos objetivos
de los gobernantes o sacerdotes musulmanes?
El Islam es la maquinaria de represión soñada.
El Profeta es la envidia de los genocidas astutos.
De la antología: “Las sotanas de Satán”

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