sábado, 4 de febrero de 2017

No va más


(Sura 16:56) “¡Seréis interrogados acerca de lo que inventáis!”

I

Si soy un musulmán muy fervoroso,
¿qué hago con mi libertad individual?
¿qué alienígena ideó la libertad de cultos,
el pluralismo, la autocrítica y la empatía?
¿Hay no musulmanes o infieles en el paraíso?
¿Hay musulmanes violentos en el edén realmente?
¿Cómo elimino la oscuridad del infiel sin agresividad?
¿El reino de Dios es patrimonio exclusivo del Corán?
¿Es el Profeta el que tiene las llaves del infierno?
¿Cuán miserable es un yihadista desarmado totalmente?
¿Por qué los musulmanes píos producen pocos humoristas?
¿Es la libertad de conciencia una cadena?
¿Y si Jesucristo es superior al Profeta en todo?
¿Y si algunas preguntas duras progresistas son sabias?
¿Por qué al fundamentalista no le simpatiza el debate justo?
¿Qué estancó la ciencia en los países islámicos?
¿Cuánto prosperaríamos con el petróleo sintético?
¿Y si la Internet aplasta nuestros cerrojos?
¿Las preguntas científicas y la lógica son nuestro Apocalipsis,
la tumba que espera al inoperante Islam?
¿El diseño del cero fue una osadía?
¿Y si poseo un gran talento para bailar la conga?
¿Por qué las mujeres fingen dicha todos los días
de su vida, en un espectáculo que es escalofriante y atroz?
¿Por qué la intimidación es tan imprescindible en este credo?
¿Qué tipo de demencia es el Islam?
Una pregunta penetrante más y dejo de ser musulmán.

II

El musulmán no se interpela,
es un alma abrumada, que se contiene.
Renunciar al Islam es una dicha incontenible.
Un preguntón superdotado es un irreverente.
La madraza no nutre de amor.
El que lee las aleyas queda peor que antes.
La mujer no dirigirá la plegaria ni nada.
Lucifer se enamoró de las madrazas y de las mezquitas.
Odiar al judío no sería racismo.
Mi fiel perro negro es más juicioso que un musulmán.
La vida del vil pecador es sagrada.
Quemar las suras es despertar a la luz, es un buen inicio.
Los musulmanes cuerdos aborrecen la sharia, en silencio.
La gracia de la genuina redención los espera a todos.




De la antología: “Las sotanas de Satán”







Imagen relacionada



La lavadora garantizada del corazón


(Sura 15:9) “Hacemos descender la amonestación y somos sus custodios.”

El hadiz y la sharia expresan la infinita y sobrecogedora ternura, paciencia, ronroneo y comprensión de Alá. El alcohólico, el asaltante de caravanas y el sensual, son recibidos con los brazos abiertos y sin ningún tipo de reproches o malas caras. El pecador se presenta con su corazón derretido y el Clemente, con todo ese tremendo poder que posee, lo perdona de inmediato y lo limpia de un tris, de pies a cabeza, suprimiéndole de raíz ese anhelo impetuoso por los deseos impuros. Ahora, ese pecador santificado por la mano todopoderosa de Alá, es un ángel feliz. Por algo, el Clemente es un bondadoso insuperable, que a veces te hace volar, disparar ternezas.





De la antología: “Las sotanas de Satán”





El talante del yihadista



(Sura 11:118)  “Si tu Señor hubiese querido, habría hecho de los hombres una comunidad única.”

I

Mi alma se congeló, mi alma se robotizó.
La muerte no se me despega.
Soy un cadáver que todavía respira,
un gatillo que cerrará mi caverna.
Las tinieblas no se me despegan.

II

Cuando fallezca me iría a un sofá del cielo en donde me esperan hermosas y pornográficas damas. Obviamente seré el más fiel a la causa. ¿Y si volar por los aires es un exabrupto?





De la antología: “Las sotanas de Satán”





Una puntillosa higiene sexual


(Sura 2:276) “Dios no ama a ningún infiel pecador”

Un homosexual fue ahorcado por su condición de tal. Cuelga en una grúa pública como ejemplo de lo que es el celo y profesionalismo coránicos, la limpieza del alma, el aseo del país. Un pervertido menos, un virus menos. Dios no transará con el pecado, con los frívolos. La sharia no se someterá a la constitución política, a las libertades primitivas, a la racionalidad o ese mínimo de humanidad o clemencia: sería aciago. El patíbulo y el látigo nos pondrán alas blancas, por ser leales acérrimos a los términos del Misericordioso. Alá es el amo de hasta la última esquina de tu intimidad, y Sus disposiciones nos regirán y nos estremecerán. El infiel por ser infiel se halla en la absoluta tenebrosidad y no divisa los dinerales y manjares del más allá. Este Dios no ama al pecador porque no está al tanto de lo que es el amor. Si a Alá le hablas de matar, se le prenden todas las luces. Aniquilar a una ciudad atestada de injustos es una delicia.




De la antología: “Las sotanas de Satán”





La tumba me llama con un megáfono



(Sura 2: 244-245) “Combatid en la senda de Dios y sabed que Dios es oyente, omnisciente. Quien presta espontáneamente dinero para la guerra santa a Dios, Éste se lo duplicará muchas veces.”

La voz de mi hermana muerte me solicita ahora, sólo a mí, con una onda algo celestial. Al frente está la muerte, la morada grana eterna. El explosivo es la alfombra voladora al edén, y las esquirlas son los suspiros de la palabra divina. No reflexionaré, sólo me iré. No me autocriticaré, sólo me elevaré. Soy un pío instrumento de los encumbrados que no se arriesgan mucho, un cándido que obedece ciegamente a esos ideólogos chiflados que sólo vomitan balas dementes y virolas. Pensar dos veces es pensar demasiado, es extraviarse. El cementerio es el padre espiritual del Islam y la guerra santa sólo es un gran negocio, en el cual al que colabora lealmente con un dólar, Alá le duplicará la inversión muchas veces. Así lo prometió el islamista Clemente en su sura y los negocios son negocios, por proféticos que estos sean. Invertir peniques en una masacre santa son mil puntos a favor. Invertir en sangre siempre es invertir bien. Las acciones de la guerra santa siempre se transan bien.





De la antología: “Las sotanas de Satán”





Nuestra religión es infinitamente superior


(Sura 17:16) “Cuando queremos aniquilar a una ciudad, damos orden a sus personas acomodadas y extienden la corrupción por ella. La palabra contra esta ciudad se cumple y la destruimos completamente”

Por ilustres motivos, Mahoma promovía la corrupción,
la destrucción, la ruindad, la orfandad y todo satanismo.
No poseen argumentos, sólo armas de fuego y codicia;
no poseen pensamientos sustentables, sólo espumarajos;
no le tienen fe a la bondad divina, sólo un miedo sicótico;
no poseen racionalidad, sólo la paranoia del Profeta;
no les agrada la tolerancia, sólo una islamización rabiosa;
no poseen un credo divino, sólo un manual de cataclismos;
no comprenden nada, le disparan a todo.
Dios es el escondrijo, la trinchera, el flagelo, el calabozo.
Occidente es un demonio, un demonio que no entienden;
no entienden porque es políticamente un demonio.
Mahoma promueve la brutalidad, bajo el alero del Señor.
Cuando una ciudad impía es demolida completamente
Alá se emborracha un mes celebrando de tanta dicha.





De la antología: “Las sotanas de Satán”





Una taxidermia por adelantado



(Sura 24:31) “¡Cubran su seno con el velo!

El comité erótico de la mezquita diseñó la burka con el propósito de aumentar notoriamente el placer sexual en las féminas de Alá. Se transparenta la dicha de las caras y el desarrollo íntimo es inmejorable. La mujer va con su rostro en alto, con una felicidad que es la desazón de las mundanas. Con la burka aniquilaron la depresión mujeril, porque les abrió insospechadas ocasiones de creatividad. Cada devota tiene su pose erótica favorita. La burka es una manifestación del ingenio de Dios y los varones no solucionarán el lío de la eyaculación precoz ¿Y si debajo de este velo sagrado hay un mulá travesti? ¿Todas las esposas de Mahoma utilizaban esta mazmorra? En ningún caso sería una taxidermia por adelantado, en vida.




De la antología: “Las sotanas de Satán”





El Estado es un súbdito más



(Sura 6:58-59) “Dios os manda que devolváis los depósitos a sus dueños, y cuando juzguéis entre los hombres, que juzguéis con justicia. ¡Que bello es lo que Dios os manda! Dios es oyente, clarividente. ¡Oh, los que creéis! ¡Obedeced a Dios, obedeced al Enviado y a los que ostentan poder entre vosotros! Si disputáis por algo, llevadlo ante Dios y el Enviado, si es que creéis en Dios y en el último Día. Eso es mejor y de más bella interpretación.

I

El Estado, prodigioso instrumento de Alá, lo regirá todo y a todos y te rotulará con afecto como comer, como copular, como rezar, como vestirse, como pensar, como defecar, como celebrar, que sentir, que no sentir, que no tocar, que no mirar, que no oír y todo lo demás. La libertad personal es un engendro de la curiosidad insana. Separar al Estado de la religión es una blasfemia irritante, digna de una lapidación en cámara parsimoniosa. Dios no cede, Dios no pacta, Dios no firma acuerdos. Ateos, esotéricos, bisexuales, cerveceros, fornicarios, burreros y los otros esperpentos, que se formen delante de mi cimitarra. La libertad personal es un engendro de la lujuria.

II

La clase dominante es la que mejor entiende la Palabra del Señor, es la que ha estado en los zapatos del Enviado. El pueblo escuchará, se callará y rezará, y cualquier interrogante compleja se considerará un atrevimiento, o tal vez una blasfemia, a castigarse con furor. Así, la clase gobernante continuará siendo la clase dominante y al Todopoderoso le veremos realizado, cantando, recostado en una tumbona. La clase dominante sabe lo que hace y usa lo sagrado perversamente, para clavarse en el poder. Gloria a ese Misericordioso que es parte de la aristocracia.





De la antología: “Las sotanas de Satán”





Almuédano



(Sura 4:58) “Que bello es lo que Dios os manda”

El almuédano llama a la oración cinco veces al día sin descoordinarse ni hartarse. Las damas ingresan primero a la mezquita, después los niños, herejes y curiosos. Acompaña al imán en la ceremonia en árabe, la lengua que más le agradaría al cosmopolita Clemente, mirando a La Meca con unos binoculares. No a las campanas hinchapelotas, no al shofar. Cambiaron el alminar por un megáfono de trece mil watts de potencia, sin nostalgias. También luchan por separar a la religión del Estado para evitar cualquier discriminación a las otras observancias. Es raro ver a un almuédano intervenir en política o celebrando los triunfos de los granaderos de Alá. En el minarete sólo se fuma la pipa de la paz. Parado desde la torre más alta grita con voz de trueno: ¡La luna de miel de la niña Aisha fue fatal, inmoral!





De la antología: “Las sotanas de Satán”





Profeta maldito



(Sura 108:3) “Quien te detesta carecerá de hijos varones”

Muchos de los que aborrecen a Mahoma y al Islam están bendecidos con sanos e inteligentes hijos varones.
Esta aleya condena al Enviado.
Mahoma no tuvo descendencia masculina adulta y muchos de sus férreos enemigos e infieles al mensaje sí ¿Mahoma fue maldecido por Alá por tanto maldecir y humillar al prójimo?
Esta aleya condena al Enviado.
Los hijos varones del Profeta nunca fueron adultos debido a la maldición señalada. Sus retoños Al-Qasim, Abdullah e Ibrahim fallecieron tempranamente por orden de Alá.
Esta aleya condena al Enviado.
Mahoma nunca tuvo el favor de Dios.
Mahoma nunca tuvo la bendición de Dios.
Mahoma nunca escuchó la voz de Dios.
Mahoma nunca tuvo hijos varones adultos.
Dios nunca escuchó a este iracundo sablista.
Esta aleya condena al Enviado.
El Profeta fue un maldito de principio a fin, sin intervalos.





De la antología: “Las sotanas de Satán”





La bala que se hunde en el corazón


(Sura 2:191) “¡Matadlos donde los encontréis, expulsadlos de donde os expulsaron!
(Sura 4:89) “: si vuelven la espada, cogedlos y matadlos dondequiera que los encontréis.”

I

Al hereje, que por ser un infiel recalcitrante, se le sancionará con una heroica yihad sin titubeos y sin mirar hacia atrás. Islamizar el planeta es la consigna y una espada aprensiva de nada servirá. El Creador no bebe agua tibia. Les abriremos el pecho al Islam a todos los terrícolas mediante atentados terroristas y evangelizadores. Ya se probó que con sus propios recursos Alá no puede abrirle el pecho al Islam a nadie, lamentablemente, porque es un completo inepto. Los sedientos soldados de Dios son la única solución. La decadencia se derrota con violencia. El que no asesina a un hereje es un inconsecuente, un cagueta, un asustadizo. Hermanos musulmanes, matadlos a todos, aquí y ahora, con augusta unción. Escopeta en mano, búsquenlos y atrápenlos, y alaben al Clemente en medio del tiroteo. A los gallinas los aplastaré como a sabandijas. Concluido el banquete de perforaciones, el cajón de vodka es vuestro. Las matanzas magnánimas le alegran el día a Alá.

II

¿Cuántos musulmanes protestan en las calles
por la dinamitación de imágenes en Afganistán?
¿Cuántos musulmanes protestan airados
por la lapidación y tortura de mujeres?
¿Cuántos musulmanes se irritan públicamente
por el maltrato a los homosexuales y ateos?
¿Cuántos musulmanes arman una alharaca
por la tiranía reinante en las teocracias de Alá?




De la antología: “Las sotanas de Satán”





Nunca antidialécticos


(Sura 6:161) “Di: Realmente, me ha conducido mi Señor a un camino recto, a una religión inconmovible,”

El imán no le teme al debate aplomado televisado, a la democracia corpórea, a las disputas teológicas, al intenso cambio de impresiones y a la sátira punzante, ya que es un convencido de que en el Corán habita una verdad tan conmovedora, vigorosa e imbatible, que no requiere ni de espadas ni de coacción. Esta religión, de creyentes rebosantes de contagiosa alegría, nunca se cansa de amar a fondo al no musulmán. La afectuosa mirada chiita embelesa al espíritu hostil. Las teocracias de Alá son el farol del mundo y todo lo que dice occidente es puro rencor. Las noruegas no son musulmanas de tontas que son.




De la antología: “Las sotanas de Satán”





Muchas gracias por todo


(Sura 2:158) “Quienes voluntariamente lo hacen, recibirán recompensa: Dios es agradecido, omnisciente.”

No olvida al que le coopera, Dios es muy agradecido. El que favorece al Misericordioso recibirá un laurel y una lacrimógena carta de agradecimiento del propio y a veces necesitado Alá. ¿Quién insinuaba que Dios es un ingrato, un maleducado? Como Alá requiere de la cooperación de los mortales para seguir misionando, es muy agradecido.




De la antología: “Las sotanas de Satán”





La mutawa



(Sura 17:88) “Di: Aunque se reuniesen los hombres y los genios para traer algo semejante a este Corán, no traerían nada parecido,”

El Islam es un credo de paz y reposo y Arabia Saudí es uno de sus paradigmas. Es tal el respeto y la tolerancia al otro, a los otros, al distinto, que hasta la estirada aristocracia regala biblias a los cristianos que lo soliciten. La Meca y Medina son monumentos al pluralismo con templos cristianos, judíos, budistas, animistas, masones e hindúes, tal como sucede en el pluralista Vaticano. El horóscopo y las apuestas se pasan por la televisión, las lesbianas marchan orgullosas en su día, la magia negra y los serrallos están acondicionados en sitios donde la censura es un fantasma anoréxico. El rey financia a todos los artistas irreverentes y el travesti es tratado con una conmovedora dignidad. Tanta amplitud de criterio de Arabia cela a Holanda, o lo que va quedando de ella.





De la antología: “Las sotanas de Satán”





Manumisos y radiantes



(Sura 4:79) “El bien que te alcanza procede de Dios. El mal que te aflige procede de ti.”

¿Cuántas veces la sharia se ha aplicado
con estrictez a los aristócratas y poderosos?

¿Cuántos musulmanes millonarios impíos
han sido colgados o latigados en la plaza?

¿Las ofensas graves a Dios sólo abundan
entre los pobres, librepensadores e indefensos?

El Corán es el instrumento sublime y potente
para esclavizar a los porfiados y asténicos.

¿Nunca la sangre azul musulmana es infiel?
¿por qué algunos no acceden a un abogado?

¿Vocifera el almuédano los atropellos objetivos
de los gobernantes o sacerdotes musulmanes?

El Islam es la maquinaria de represión soñada.
El Profeta es la envidia de los genocidas astutos.





De la antología: “Las sotanas de Satán”