jueves, 2 de febrero de 2017

Manirroto


(Sura 4:37) “a quienes son avaros y recomiendan a los hombres la avaricia y ocultan el favor que Dios les ha concedido. Hemos preparado para los infieles un castigo despreciable;”

¿Cuál es el castigo despreciable para los jeques adinerados musulmanes que reparten migajas entre los hambrientos?
¿cómo lapida la sharia a estos miserables, que son tantos?
¿Qué sanción recibe el rico Kuwait y otras ciudades por su sublime egoísmo con los creyentes en Alá desnutridos y enfermos en otras naciones? ¿por qué tanta impunidad con el cicatero y millonario musulmán? ¿por qué aquí el despreciable castigo coránico es despreciado? ¿quién lapida al acaudalado adúltero, cuatrero o déspota?
Algunos poseen cientos de millones y otros un plato vacío.
Encarcelar a un multimillonario avaro es embarazoso para Alá. Frente al lujo y ostentación de otros, también callan, con saña.



De la antología: “Las sotanas de Satán”





No hay comentarios:

Publicar un comentario