(Sura 2:191) “¡Matadlos donde los encontréis, expulsadlos de donde os expulsaron!
(Sura 4:89) “: si vuelven la espada, cogedlos y matadlos dondequiera que los encontréis.”
I
Al hereje, que por ser un infiel recalcitrante, se le sancionará con una heroica yihad sin titubeos y sin mirar hacia atrás. Islamizar el planeta es la consigna y una espada aprensiva de nada servirá. El Creador no bebe agua tibia. Les abriremos el pecho al Islam a todos los terrícolas mediante atentados terroristas y evangelizadores. Ya se probó que con sus propios recursos Alá no puede abrirle el pecho al Islam a nadie, lamentablemente, porque es un completo inepto. Los sedientos soldados de Dios son la única solución. La decadencia se derrota con violencia. El que no asesina a un hereje es un inconsecuente, un cagueta, un asustadizo. Hermanos musulmanes, matadlos a todos, aquí y ahora, con augusta unción. Escopeta en mano, búsquenlos y atrápenlos, y alaben al Clemente en medio del tiroteo. A los gallinas los aplastaré como a sabandijas. Concluido el banquete de perforaciones, el cajón de vodka es vuestro. Las matanzas magnánimas le alegran el día a Alá.
II
¿Cuántos musulmanes protestan en las calles
por la dinamitación de imágenes en Afganistán?
¿Cuántos musulmanes protestan airados
por la lapidación y tortura de mujeres?
¿Cuántos musulmanes se irritan públicamente
por el maltrato a los homosexuales y ateos?
¿Cuántos musulmanes arman una alharaca
por la tiranía reinante en las teocracias de Alá?
De la antología: “Las sotanas de Satán”

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